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TEMA 11º

 

LA TRANSMISIÓN DE LA REVELACIÓN DIVINA

(N. 74-95. Resúmenes 96-100)

 

Dios "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (1 Tm 2, 4), es decir, al conocimiento de Cristo Jesús. Es necesario anunciar a Cristo y que la Revelación llegue hasta los confines del mundo.

 

1. La Tradición apostólica

2. La relación entre la Tradición y la Sagrada Escritura

3. La interpretación del depósito de la fe

 

La Tradición apostólica:

 

Cristo nuestro Señor, plenitud de toda la Revelación de Dios, encargó a los Apóstoles que predicaran el Evangelio "como fuente de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta".

 

a) La Predicación Apostólica...

La transmisión del Evangelio se hizo de dos maneras:

 

- Oralmente: "los Apóstoles, con su predicación, sus ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra lo que habían aprendido de las obras y palabras de Cristo y lo que el Espíritu Santo les enseñó" (Dei Verbum n. 7).

 

- Por escrito: "los mismos Apóstoles y los varones apostólicos pusieron por escrito el mensaje de la salvación inspirados por el Espíritu Santo" (Dei Verbum 7).

 

b)... continuada en la Sucesión Apostólica:

La predicación apostólica se ha de conservar incontaminada hasta el fin de los tiempos. "Para que este Evangelio se conservara siempre vivo y entero en la Iglesia, los Apóstoles nombraron como sucesores a los obispos, dejándoles su cargo en el magisterio".

 

"Esta transmisión viva, llevada a cabo en el Espíritu Santo, es llamada la Tradición en cuanto distinta de la Sagrada Escritura, aunque estrechamente ligada a ella". La Tradición se contiene en las enseñanzas de los Santos Padres, en lo que la Iglesia ha vivido, rezado y enseñado.

 

La voz viva del Evangelio sigue resonando en la Iglesia gracias a la acción del Espíritu Santo.

 

La relación entre la Tradición y la Sagrada Escritura:

 

a) Una fuente común... La Tradición y la Escritura surgen de la misma fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin. "Una y otra hacen presente y fecundo en la Iglesia el misterio de Cristo".

 

b)... dos modos distintos de transmisión:

 

- "La Sagrada Escritura es la palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo".

 

- La Tradición es la palabra de Dios encomendada a los Apóstoles y que estos trasmiten a sus sucesores; para que, "iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y difundan fielmente en su predicación" .

 

La Iglesia saca su certeza de todo lo revelado tanto de la Sagrada Escritura como de la Tradición. "Y así las dos se han de recibir y venerar con el mismo espíritu de devoción".

 

 

c) Tradición Apostólica y tradiciones eclesiales:

 

"La Tradición de que hablamos aquí es la que viene de los apóstoles y transmite lo que éstos recibieron de las enseñanzas y del ejemplo de Jesús y lo que aprendieron por el Espíritu Santo. En efecto, la primera generación de cristianos no tenía aún un Nuevo Testamento escrito, y el Nuevo Testamento mismo atestigua el proceso de la Tradición viva".

 

Hay que distinguirla de las tradiciones teológicas, disciplinares, litúrgicas o devocionales que son adaptaciones a las épocas y lugares de la Tradición viva. "Sólo a la luz de la gran Tradición aquéllas pueden ser mantenidas, modificadas o también abandonadas bajo la guía del Magisterio de la Iglesia".

 

La interpretación del depósito de la fe:

 

a)     El depósito de la fe confiado a toda la Iglesia:

 

"El depósito de la fe (depositum fidei), contenido en la sagrada Tradición y en la Sagrada Escritura, fue confiado por los Apóstoles al conjunto de la Iglesia".

 

- "Fiel a dicho depósito, todo el pueblo santo, unido a sus pastores, persevera constantemente en la doctrina de los Apóstoles y en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones, de modo que se cree una particular concordia entre pastores y fieles en conservar, practicar y profesar la fe recibida" (Dei Verbum n. 10)

 

b)    El Magisterio de la Iglesia:

 

"«El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo» (Dei Verbum n. 10), es decir, a los obispos en comunión con el Sucesor de Pedro, el obispo de Roma".

 

- El Magisterio no está por encima de la Palabra de Dios sino a su servicio.

 

- "Los fieles, recordando la palabra de Cristo a sus Apóstoles: «El que a vosotros escucha a mí me escucha» (Lc 10, 16), reciben con docilidad las enseñanzas y directrices que sus pastores les dan de diferentes formas".

 

c)     Los dogmas de la fe: "

 

"El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad de Cristo cuando define dogmas".

 

- Un dogma es una verdad contenida en la Revelación divina propuesta por el Magisterio de manera "que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe".

 

- Los dogmas iluminan el camino de nuestra fe, dan seguridad a nuestra vida espiritual. Son fuente de espiritualidad.

 

- "Conviene recordar que existe un orden o «jerarquía» de las verdades de la doctrina católica, puesto que es diversa su conexión con el fundamento de la fe cristiana" (Unitatis redintegratio n. 11)

 

d) El sentido sobrenatural de la fe:

 

"Todos los fieles tienen parte en la comprensión y en la transmisión de la verdad revelada".

 

- La totalidad de los fieles -desde los obispos a los laicos- no puede equivocarse cuando muestran su consentimiento en cuestiones de fe y de moral.

 

 

e) El crecimiento en la inteligencia de la fe:

 

Gracias a la asistencia del Espíritu Santo puede crecer en la vida de la Iglesia la inteligencia de las realidades y de las palabras del depósito de la fe:

 

- En el conocimiento y en la investigación teológica: Cuando los fieles contemplan, estudian y profundizan la verdad revelada repasándola en su corazón.

 

- Cuando los fieles con la lectura reiterada aumentan la comprensión interior de los misterios divinos.

 

- "Cuando las proclaman los obispos, que con la sucesión apostólica reciben un carisma de la verdad" (Dei Verbum n. 10).

 

No se pueden separar la Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia, unidos y bajo la acción del Espíritu Santo contribuyen eficazmente a la salvación de las almas.

 

RESUMEN:

 

1. Los Apóstoles transmitieron por su predicación y sus escritos lo que vieron y oyeron de Cristo para conocimiento y salvación de todas las generaciones hasta el retorno glorioso de Cristo.

 

2. "La Santa Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un único depósito sagrado de la palabra de Dios". (Dei Verbum n. 10)

 

3. "La Iglesia con su enseñanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas las generaciones lo que ella es, todo lo que cree".

 

4. "En virtud de su sentido sobrenatural de la fe, todo el Pueblo de Dios no cesa de acoger el don de la Revelación divina, de penetrada más profundamente y de vivida más plena".

 

5. "El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios ha sido confiado únicamente al Magisterio de la Iglesia, al Papa y a los obispos en comunión con él".

 

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