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TEMA 20º

 

LA ORACIÓN EN LA PLENITUD DE LOS TIEMPOS

(N. 2598-2610. Resúmenes 2620-2622)

 

En el Verbo hecho carne se nos revela plenamente el drama de la oración. Comprender la oración de Jesús a través de los Evangelios nos acerca a su santidad.

 

1. Jesús ora

2. Jesús enseña a orar

3. Jesús escucha la oración

4. La oración de la Virgen María

 

Jesús ora:

 

Jesús oró con su corazón de hombre, aprendió de su madre las maravillas de Dios y las meditaba en su corazón.

Jesús aprendió a orar con su pueblo en la sinagoga, pero su oración se revela única y novedosa cuando llama a Dios, su Padre. "Yo debo estar en las cosas de mi Padre" (Lc 2, 49).

 

a) "Jesús ora antes de los momentos decisivos de su misión": Transfiguración, Bautismo, Pasión, elección de los apóstoles.

 

b) Viendo a Jesús orar, los discípulos desean también orar.

 

c) "Jesús se retira con frecuencia a un lugar apartado, en la soledad, en la montaña, con preferencia durante la noche, para orar". Y lleva a los hombres y sus inquietudes a la oración.

 

d) "Los evangelistas han conservado las dos oraciones más explícitas de Cristo durante su ministerio. Cada una de ellas comienza precisamente con la acción de gracias”.

 

1ª "Yo te alabo" Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y prudentes, y las revelaste a los pequeños. Sí, Padre, pues así fue tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, Ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelado" (Mt 11, 25-27; Lc 10, 21-22)

 

2ª Esta oración precede a la resurrección de Lázaro.

 

"Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sabía que siempre me escuchas, pero lo he dicho por la multitud que está alrededor, ¡para que crean que tú me enviaste" (In 11, 41-42)

 

 

e) La oración sacerdotal de Jesús (Jn 17) y el Padre nuestro muestran que nuestro Sumo Sacerdote ora constantemente por nosotros.

 

f) En la hora de la Pasión la oración de Jesús se hace filial y llena de confianza.

 

1. "Puesto de rodillas oraba, diciendo: Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya" (Lc 22, 42)

                                             

2. "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen" (Lc 23, 34).

 

3. "¡Dios mío, Dios mío¡ ¿Por qué me has abandonado?" (Mc 15, 34)

 

4. "Padre, en tus manos pongo mi espíritu" (Lc 23, 46)

 

g) La dureza de la oración de Jesús y sus frutos:

"El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de .salvación para todos los que le obedecen" (Hb 5, 7­9).

 

Jesús enseña a orar:

 

Jesús con su oración nos enseña a orar pero el Evangelio también nos trasmite una enseñanza explícita de Jesús sobre la oración.

 

a) El Sermón de la Montaña: Jesús insiste en:

 

1. Conversión del corazón y reconciliación con el hermano antes de presentar una ofrenda sobre el altar.

2. Amor a los enemigos y orar por los perseguidores

3. Orar al Padre en lo secreto

4. No usar muchas palabras

5. Perdonar en la oración

 

b) Orar con fe:

"Todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido" (Mc 11, 24). Jesús se entristece por la falta de fe de sus discípulos y se admira por la fe del centurión.

 

La oración de fe no está sólo hecha de palabras, también de la disposición del corazón a hacer la voluntad del Padre.

 

c) "El Reino de Dios lestá próximo" (Mc 1, 15) por eso Jesús llama a la vigilancia velando en oración.

 

d) Las tres parábolas. de San Lucas sobre la oración:

 

1. "El amigo importuno" (Lc 11, 5-13) que invita a una oración insistente casi pesada.

 

2. "La viuda importuna" (Lc 18, 1-8) que invita a la paciencia, sin cansarse de orar.

3. "El fariseo y el publicano" (Lc 18, 9-14) que exige humildad en el corazón del que ora.

 

e) Lo nuevo de la oración es que los discípulos pedirán en su nombre (cf. Jn 14, 13). "La certeza de ser escuchados en nuestras peticiones se funda en la oración de Jesús. Y otra novedad es que la oración de la Nueva Alianza se hace en el Espíritu Santo.

 

Jesús escucha la oración:

 

Jesús escuchó la oración dirigida a Él por el leproso, por Jairo, por la cananea, por el buen ladrón.

Otras veces Jesús se adelanta a las palabras y escucha la oración silenciosa: de los portadores del paralítico, de la hemorroísa, de las lágrimas y el perfume de la mujer pecadora.

La respuesta de Jesús es siempre la misma: "Ve en paz, ¡tu fe te ha salvado!"

 

La oración de la Virgen María:

 

a) "Fiat, esta es la oración Cristiana: ser todo de Él, ya que Él es todo nuestro". A la invitación divina Ella responde con la ofrenda de todo su ser: "¡Hágase en mí según tu Palabra".

 

b) María ora e intercede en Caná (Jn 2, 1-12) por las necesidades de los nuevos esposos.

c) El cántico de María: Magníficat latino o Megalinárion bizantino. Es un cántico de acción de gracias, un cántico de los «pobres» cuya esperanza ha sido colmada con el cumplimiento de las promesas hechas a nuestros padres «a favor de Abraham y su descendencia por siempre»”.

RESUMEN:

1. En el Nuevo Testamento el modelo perfecto de oración es la oración filial de Jesús hecha con el corazón, que se adhiere a la voluntad del Padre y que siempre es escuchada.

 

2. Jesús enseña a sus discípulos a rezar con fe, audázmente, como hijos, siempre vigilantes. Invita a presentar sus peticiones a Dios en su Nombre. El mismo escucha las plegarias que se le dirigen.

 

3. "La oración de la Virgen María, en su Fíat y en su Magníficat, se caracteriza por la ofrenda generosa de todo su ser en la fe".

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