índice

TEMA 21º

 

LA ORACIÓN EN EL TIEMPO DE LA IGLESIA

 

(N. 2623-2643. Resúmenes 2644-2649)

 

 

El Espíritu derramado el día de Pentecostés sobre los discípulos reunidos en oración es quien instruye a la Iglesia en la vida de oración.

 

En la primitiva Iglesia "acudían asiduamente a las enseñanzas de los Apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones" (Hch 2, 42). La oración de la Iglesia se funda sobre la fe apostólica, se autentifica por la caridad y se alimenta con la Eucaristía.

 

"Estas oraciones son en primer lugar las que los fieles escuchan y leen en la Sagrada Escritura, pero las actualizan, especialmente las de los salmos, a partir de su cump1imiento en Cristo".

El Espíritu Santo conduce a la Iglesia de Cristo hacia nuevas formulaciones "que expresarán el insondable Misterio de Cristo que actúa en la vida, en los sacramentos y en la misión de su Iglesia. Estas formulaciones se desarrollan en las grandes tradiciones litúrgicas y espirituales. Las formas de la oración, tal como las revelan los escritos apostólicos canónicos, siguen siendo normativas para la oración cristiana".

 

1. La bendición y la adoración

2. La oración de petición

3. La oración de intercesión

4. La oración de acción de gracias

5. La oración de alabanza

 

La bendición y la adoración:

 

a) "La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición". Esta oración puede ser ascendente, bendecimos al Padre o descendente imploramos su bendición.

 

b) "La adoración es la primera actitud del hombre que se reconoce criatura frente a su Creador”. El espíritu se humilla y se rodea de respeto silencioso ante el Rey de reyes.

 

La oración de petición:

 

a) La petición de perdón es el primer movimiento en la oración de petición. "Tanto la celebración de la Eucaristía como la oración personal comienzan con la petición de perdón".

 

b) La oración de petición se centra en la búsqueda del Reino: "Primero el Reino, a continuación lo que es necesario para acogerlo y para cooperar a su venida". "Al orar todo bautizado trabaja en la venida  del Reino."

 

c) Toda necesidad puede convertirse en objeto de la oración de petición, a través de Cristo en el Espíritu Santo.

 

La oración de intercesión:

 

El único intercesor ante el Padre en favor de todos los hombres es Jesucristo. El mismo Espíritu Santo intercede por nosotros.

La oración de intercesión es participación en la oración de Cristo; "es la expresión de la comunión de los santos. En la intercesión, el que ora busca «no su propio interés sino el de los demás» (Flp 2, 4), hasta rogar por los que le hacen mal".

 

"La intercesión de los cristianos no conoce fronteras: por todos los hombres, por todos los constituidos en autoridad, por los perseguidores, por la salvación de los que rechazan el Evangelio". Ya San Esteban oró por sus verdugos, como Jesús.

 

La oración de acción de gracias:

 

La acción de gracias de la Iglesia participa de la acción de gracias de Cristo, su Cabeza.

"Todo acontecimiento y toda necesidad pueden convertirse en ofrenda de acción de gracias. Las cartas de San Pablo comienzan y terminan frecuentemente con una acción de gracias, y el Señor Jesús siempre está presente en ella. «En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros» (1 Ts 5, 18)".

 

 

 

La oración de alabanza:

 

"La alabanza es la forma de orar que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Le canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino por lo que ÉL ES".

Mediante la alabanza el Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.

San Lucas en su Evangelio y en el libro de los Hechos subraya la admiración y alegría por las curaciones y por ello la muchedumbre glorificaba a Dios. Contemplando los Misterios de la vida de Cristo la Iglesia se maravilla por la obra de la salvación y "brota la doxología, la alabanza a Dios".

El Apocalipsis relata que los santos, los mártires, los ángeles "cantan la alabanza de gloria de Aquel que se sienta en el trono y del cordero. En comunión con ellos, la Iglesia terrestre canta también estos cánticos, en la fe y en la prueba". La fe es para alabanza.

"La Eucaristía contiene y expresa todas las formas de oración: es la ofrenda pura de todo el Cuerpo de Cristo a la gloria de su Nombre; es, según las tradiciones, de oriente y de occidente, el sacrificio de alabanza".

 

RESUMEN

1. El Espíritu Santo educa a la Iglesia en su vida de oración y suscita nuevas expresiones dentro de unas formas permanentes de orar: bendición, petición, intercesión, acción de gracias y alabanza".

 

2. Gracias a que Dios, le bendice, el hombre puede bendecir al que es fuente de toda bendición.

 

3. "La oración de petición tiene por objeto el perdón, la búsqueda del Reino y cualquier necesidad verdadera".

 

4. "La oración de intercesión consiste en una petición en favor del otro. No conoce fronteras y se extiende hasta los enemigos".

 

5. "En todo dad gracias a Dios" (1 Ts 5, 18): En toda alegría o pena, en toda necesidad o satisfacción.

6. La oración de alabanza es totálmente desinteresada y canta a Dios por lo que ÉL ES.

índice