índice

TEMA 42º

 

 

PARTICIPACIÓN EN LA VIDA SOCIAL

 (N. 1897-1917. Resúmenes 1918-1927)

 

 

1. La autoridad

2. El bien común

3. Responsabilidad y participación

 

La autoridad:

 

“Se llama <<autoridad>> la cualidad en virtud de la cual personas o instituciones dan leyes y órdenes a los hombres y esperan la correspondiente obediencia”.

 

“Toda comunidad necesita una autoridad que la rija (…). Su misión consiste en asegurar en cuanto sea posible el bien común de la sociedad”.

 

“La autoridad exigida por el orden moral emana de Dios. <<Sométanse todos a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino, y los rebeldes se atraerán sobre sí mismos la condenación>> (Rom 13, 1-2)”

 

“El deber de obediencia impone a todos la obligación de dar a la autoridad los honores que le son debidos, y de rodear de respeto, según su mérito, de gratitud y de benevolencia a las personas que la ejercen”.

 

“Si bien la autoridad responde a un orden fijado por Dios, <<la determinación del régimen y la designación de los gobernantes han de dejarse a la libre voluntad de los ciudadanos>> (Conc. Vat. II Gaudium et spes, 74).”

Cualquier regimen político es moralmente admisible mientras promueva el bien común.

La autoridad no puede legitimarse en sí misma, ni actuar de forma despótica si quiere tener fuerza moral.

“La autoridad sólo se ejerce legítimamente si busca el bien común del grupo en cuestión y si, para alcanzarlo, emplea medios moralmente lícitos. Si los dirigentes proclamasen leyes injustas o tomasen medidas contrarias al orden moral, estas disposiciones no pueden obligar en conciencia. <<En semejante situación, la propia autoridad se desmorona por completo y se origina una iniquidad espantosa>>”.

 

“Es preferible que un poder esté equilibrado por otros poderes y otras esferas de competencia que lo mantengan en su justo límite. Es éste el principio del <<Estado de derecho>> en el cual es soberana la ley y no la voluntad arbitraria de los hombres”.

 

 

El bien común:

 

El bien común es “el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección”. El bien común hace referencia al bien de la persona concreta.

 

Elementos esenciales del bien común son:

1. El respeto a la persona en cuanto tal: Esto significa:

-         La autoridad debe respetar los derechos fundamentales inalienables de la persona humana.

-         En concreto: “Derecho a actuar de acuerdo con la recta norma de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad, también en materia religiosa” (Conc. Vat. II Gaudium et spes, 26).

 

2. El bienestar social y el desarrollo del grupo mismo: La autoridad debe facilitar la vida humana de cada uno: “alimento, vestido, salud, trabajo, educación y cultura, información adecuada, derecho a fundar una familia, etc.” (Conc. Vat. II Gaudium et spes, 26). Debe procurar las condiciones para el desarrollo.

 

3. La paz: “es decir, la estabilidad y la seguridad de un orden justo. Supone, por tanto, que la autoridad asegura, por medios honestos, la seguridad de la sociedad y la de sus miembros. El bien común fundamenta el derecho a la legítima defensa individual y colectiva”.

 

“Corresponde al Estado (comunidad política) defender y promover el bien común de la sociedad civil, de los ciudadanos y de las instituciones intermedias”.

 

Existe un bien común universal que implica a toda la familia humana, y que requiere una organización de la comunidad de naciones para erradicar el hambre, la enfermedad y la ignorancia; socorrer a los refugiados o a los que sufren desastres naturales…

 

“El bien común está siempre orientado hacia el progreso de las personas: <<El orden social y su progreso deben subordinarse al bien de las personas y no al contrario>> (Conc. Vat, II Gaudium et spes, 26). Este orden tiene por base la verdad, se edifica en la justicia, es vivificado por el amor”.

 

 

Responsabilidad y participación:

 

“La participación es el compromiso voluntario y generoso de la persona en los intercambios sociales. Es necesario que todos participen, cada uno según el lugar que ocupa y el papel que desempeña, en promover el bien común. Este deber es inherente a la dignidad de la persona humana”.

 

La participación se realiza en primer lugar en las responsabilidades asumidas: familia y trabajo.

 

“Los ciudadanos deben cuanto sea posible tomar parte activa en la vida pública” según las diversas modalidades de participación en los diversos países.

 

Una falta de participación consiste en “el fraude y otros subterfugios mediante los cuales algunos escapan a la obligación de la ley y a las prescripciones del deber social”.

 

“Corresponde a los que ejercen la autoridad reafirmar los valores que engendran confianza en los miembros del grupo y los estimulan a ponerse al servicio de sus semejantes. La participación comienza por la educación y la cultura.


 

RESUMEN:

 

1. “No hay (…) autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas” (Rm 13, 1).

 

2. “Toda comunidad humana necesita una autoridad para mantenerse y desarrollarse”.

 

3. “Es notorio que (…) la comunidad política y la autoridad pública se fundan en la naturaleza humana y por ello pertenecen al orden querido por Dios” (Conc. Vat. II Gaudium et spes, 74).

 

4. “La autoridad se ejerce de manera legítima si se aplica a la prosecución del bien común de la sociedad. Para alcanzarlo debe emplear medios moralmente aceptables”.

 

5. “La diversidad de regímenes políticos es legítima, con tal que promuevan el bien de la comunidad”.

 

6. “La autoridad política debe actuar dentro de los límites del orden moral y debe garantizar las condiciones del ejercicio de la libertad”.

 

7. “El bien común comprende el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección”.

 

8. El bien común comporta tres elementos:

a) El respeto y la promoción de los derechos fundamentales de la persona.

b) El desarrollo de los bienes espirituales y temporales de la sociedad.

c) La paz y la seguridad del grupo y de sus miembros.

 

9. “Cada cual debe preocuparse por suscitar y sostener instituciones que mejoren las condiciones de la vida humana”.

 

10. “Corresponde al Estado defender y promover el bien común de la sociedad civil. El bien común de toda la familia humana requiere una organización de la sociedad internacional”.

índice