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TEMA 52º

 

 

“CREO EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA”.

LA IGLESIA EN EL DESIGNIO DE DIOS

 (N. 748-776. Resúmenes 777-780)

 

 

La luz de Cristo resplandece sobre el rostro de la Iglesia. Y en la Iglesia “florece el Espíritu” dotándola de santidad.

 

1. Nombres e imágenes de la Iglesia.

2. Origen, fundación y misión de la Iglesia.

3. El Misterio de la Iglesia.

 

 

Nombres e imágenes de la Iglesia:

 

1. La palabra Iglesia (del griego “ekklèsia”) significa “convocación”.

“Es el término frecuentemente utilizado en el texto griego de Antiguo Testamento para designar la asamblea del pueblo elegido en la presencia de Dios, sobre todo cuando se trata de la asamblea del Sinaí, en donde Israel recibió la ley y fue constituido por Dios como pueblo santo. Dándose a sí misma el nombre de <<Iglesia>>, la primera comunidad de los que creían en Cristo se reconoce heredera de aquella asamblea. En ella Dios <<convoca>> a su Pueblo desde todos los confines de la tierra. El término kyriaché, del que se derivan las palabras church en inglés, y kirche en alemán, significa <<la que pertenece al Señor>>”.

 

La palabra Iglesia designa la comunidad universal de los fieles, también la comunidad local y la asamblea litúrgica. Estas tres significaciones son inseparables. “La Iglesia de Dios existe en las comunidades locales y se realiza como asamblea litúrgica, sobre todo eucarística. La Iglesia vive de la Palabra y del Cuerpo de Cristo y de esta manera viene a ser ella misma Cuerpo de Cristo”.

 

 

2. Símbolos de la Iglesia:

En el Antiguo Testamento “las imágenes tomadas constituyen variaciones de una idea de fondo, la del <<Pueblo de Dios>>”.

 

“En el Nuevo Testamento, todas estas imágenes adquieren un nuevo centro por el hecho de que Cristo viene a ser <<la Cabeza>> de este Pueblo, el cual es desde entonces su Cuerpo. En torno a este centro se agrupan imágenes tomadas de la vida de los pastores, de la agricultura, de la construcción, incluso de la familia y del matrimonio”.

 

a)     La Iglesia es redil y rebaño: Cristo es la puerta de entrada y Cristo es el buen Pastor que alimenta y guía a sus ovejas y dio la vida por ellas.

b)    La Iglesia es labranza o campo de Dios: “La verdadera vid es Cristo, que da vida y fecundidad a los sarmientos, es decir, a nosotros, que permanecemos en él por medio de la Iglesia y que sin él no podemos hacer nada”.

c)     La Iglesia es construcción de Dios: Jesucristo es la piedra angular: “casa de Dios, en la que habita su familia, habitación de Dios en el Espíritu, tienda de Dios con los hombres, y sobre todo, templo santo. Representado en los templos de piedra”

Las piedras vivas de este templo son los cristianos.

“San Juan ve en el mundo renovado bajar del cielo, de junto a Dios, esta ciudad santa arreglada como una esposa embellecida para su esposo”.

d)    “La Iglesia que es llamada también <<la Jerusalén de arriba>> y <<madre nuestra>>, y se la describe como la esposa inmaculada del Cordero inmaculado”.

 

 

Origen, fundación y misión de la Iglesia:

 

1. Un designio nacido en el corazón del Padre:

El Padre eterno creó el mundo por una decisión totalmente libre y misteriosa de su sabiduría y bondad. Decidió elevar a los hombres a la participación de la vida divina a la cual llama a todos los hombres en su Hijo: Dispuso convocar a los creyentes en Cristo en la Santa Iglesia. Esta familia de Dios se constituye y se realiza gradualmente a lo largo de las etapas de la historia humana, según las disposiciones del Padre: en efecto, la Iglesia ha sido “prefigurada ya desde el origen del mundo y preparada maravillosamente en la historia de Israel y en la Antigua Alianza; se constituyó en los últimos tiempos, se manifestó por la efusión del Espíritu y llegará gloriosamente a su plenitud al final de los siglos” (Conc. Vat. II Lumen gentium n. 2)

 

2. La Iglesia prefigurada desde el origen del mundo:

El mundo fue creado en orden a la Iglesia, puesto que “Dios creó el mundo en orden a la comunión en su vida divina, comunión que se realiza mediante la <<convocación>> de los hombres en Cristo, y esta <<convocación>> es la Iglesia”.

 

3. La Iglesia preparada en la Antigua Alianza:

La reunión del Pueblo de Dios comienza con el pecado. “La reunión de la Iglesia es por así decirlo la reacción de Dios al caos provocado por el pecado. Esta reunificación se realiza secretamente en el seno de todos los pueblos: <<En cualquier nación el que le teme (a Dios) y practica la justicia le es grato>> (Hch 10, 35)”.

 

Dios promete a Abraham que será padre de un gran pueblo. Posteriormente Dios elige a Israel como su pueblo. “Los profetas acusan a Israel de haber roto la alianza y haberse comportado como una prostituta. Anuncian, pues, una Alianza nueva y eterna. Jesús instituyó esta nueva alianza”.

 

4. La Iglesia, instituida por Cristo Jesús: “El Señor Jesús, comenzó su Iglesia con el anuncio de la Buena Noticia, es decir de la llegada del Reino de Dios prometido desde hacía siglos en las Escrituras. Para cumplir la voluntad del Padre, Cristo inauguró el Reino de los cielos en la tierra. La Iglesia es el Reino de Cristo <<presente ya en misterio>>”.

 

“Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras, en las obras y en la presencia de Cristo”. El germen y el comienzo de Reino está en los primeros que siguen a Jesús, escuchan sus palabras, cambian su manera de pensar y obrar y rezan como Él les ha enseñado.

 

“El Señor Jesús dotó a su comunidad de una estructura que permanecerá hasta la plena consumación del Reino. Ante todo está la elección de los doce con Pedro como su Cabeza”. Ellos participan de la misión de Cristo, en su poder, y también en su suerte.

 

Pero la Iglesia, principalmente, nació del costado abierto de Cristo en la cruz. “Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de toda la Iglesia” (Conc. Vat. II Sacrosanctum Concilium, 5).

5. La Iglesia, manifestada por el Espíritu Santo:

“Cuando el Hijo terminó la obra que el Padre le encargó realizar en la tierra, fue enviado el Espíritu Santo el día de Pentecostés para que santificara continuamente a la Iglesia” (Conc. Vat, II Lumen gentium, 4). Es entonces cuando “la Iglesia se manifestó públicamente ante la multitud; se inició la difusión del Evangelio entre los pueblos mediante la predicación” (Conc. Vat. II Ad gentes, 4)

 

La Iglesia es por su propia naturaleza misionera.

 

“Para realizar su misión, el Espíritu Santo la construye y dirige con diversos dones jerárquicos y carismáticos”.

 

6. La Iglesia, consumada en la gloria: “La Iglesia sólo llegará a su perfección en la gloria del cielo, cuando Cristo vuelva glorioso”. Mientras tanto “la Iglesia avanza en su peregrinación a través de las persecuciones del mundo y de los consuelos del Señor”.

 

“La comunicación de la Iglesia en la gloria, y a través de ella la del mundo, no sucederá sin grandes pruebas. Solamente entonces <<todos los justos descendientes de Adán, desde Abel hasta el último de los elegidos se reunirán con el Padre en la Iglesia universal>>”.

 

 

El Misterio de la Iglesia:

 

“La Iglesia está en la historia, pero al mismo tiempo la trasciende. Solamente <<con los ojos de la fe>> se puede ver al mismo tiempo en esta realidad visible una realidad espiritual, portadora de vida divina”.

 

1. La Iglesia, a la vez visible y espiritual:

La Iglesia es a la vez:

-         Sociedad dotada de órganos jerárquicos y Cuerpo Místico de Cristo.

-         El grupo visible y la comunidad espiritual.

-         La Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes del cielo.

 

“Estas dimensiones constituyen <<una realidad compleja, en que están unidos el elemento divino y el humano>>”.

 

Es propio de la Iglesia “ser a la vez humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina. De modo que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación y lo presente a la ciudad futura que buscamos” (Conc. Vat. II Sacrosanctum Concilium, 2).

 

2. La Iglesia, misterio de la unión de los hombres con Dios:

En la Iglesia se realiza la comunión de los hombres con Dios.

La Iglesia es la Esposa de Cristo. “María nos precede a todos en la santidad que es el misterio de la Iglesia como la <<Esposa sin marcha ni arruga>>. Por eso <<la dimensión mariana de la Iglesia precede a su dimensión petrina>>”.

 

3. La Iglesia, Sacramento universal de salvación:

“La palabra griega mysterion ha sido traducida al latín por dos términos: mysterium y sacramentum. En la interpretación posterior, el término <<sacramentum>> expresa mejor el signo visible de la realidad oculta de la salvación, indicada por el término mysterium. Cristo es Él mismo el Misterio de la salvación (…). La obra salvífica de su humanidad santa y santificante es el sacramento de la salvación que se manifiesta y actúa en los sacramentos de la Iglesia (que las Iglesias de Oriente llaman también <<los Santos Misterios>>). Los siete sacramentos son los signos y los instrumentos mediante los cuales el Espíritu Santo distribuye la gracia de Cristo, que es la Cabeza, en la Iglesia que es su Cuerpo. La Iglesia contiene, por tanto, y comunica la gracia invisible que ella significa. En este sentido analógico es ella llamada <<sacramento>>”.

 

“La Iglesia es en Cristo como un sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano” (Conc. Vat. II Lumen gentium, 1).

 

La Iglesia reúne hombres “de toda nación, raza, pueblo y lengua” (Ap 7, 9). “La Iglesia es signo e instrumento de la plena realización de esta unidad que aún está por venir”.

 

“Como sacramento, la Iglesia es instrumento de Cristo” para la redención universal. “”Ella es el proyecto visible del amor de Dios hacia la humanidad, que quiere que todo el género humano forme un único Pueblo de Dios, se una en un único Cuerpo de Cristo, se coedifique en un único templo del Espíritu Santo”.

RESUMEN:

 

1. “La palabra Iglesia significa convocación. Designa la asamblea de aquellos a quienes convoca la palabra de Dios para formar el pueblo de Dios y que, alimentados con el Cuerpo de Cristo, se convierten ellos mismos en Cuerpo de Cristo”.

 

2. La Iglesia está “prefigurada en la creación, preparada en al Antigua Alianza, fundada por las palabras y las obras de Jesucristo, realizada por su cruz redendora y su Resurrección, se manifiesta como misterio de salvación por la efusión del Espíritu Santo. Quedará consumada en la gloria del cielo como asamblea de todos los redimidos de la tierra”.

 

3. “La Iglesia es a la vez visible y espiritual, sociedad jerárquica y cuerpo místico de Cristo. Es una, formada por un doble elemento humano y divino. Ahí está su Misterio que sólo la fe puede aceptar”.

 

4. “La Iglesia es, en este mundo, el sacramento de la salvación, el signo y el instrumento de la comunión con Dios y entre los hombres”.

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