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TEMA 60º

 

LA ORACIÓN DEL SEÑOR:

“PADRE NUESTRO”

RESUMEN DE TODO EL EVANGELIO

(N. 2759-2772. Resúmenes 2773-2776)

 

 

Un discípulo le pide al Maestro que le enseñe a orar, Jesús le dijo, cuando recéis, decid:

 

“Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en cielo.

danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal”.

 

“San Lucas da de ella un texto breve (cinco peticiones), San Mateo nos transmite una versión más desarrollada (con siete peticiones)”. La Liturgia de la Iglesia usa el texto de San Mateo.

 

“La oración del Señor o dominical es, en verdad, el resumen de todo el Evangelio. Cuando el Señor hubo legado esta fórmula, añadió: <<Pedid y se os dará>> (Jn 16, 24). Por tanto, cada uno puede dirigir al cielo diversas oraciones según sus necesidades, pero comenzando siempre por la oración del Señor que sigue siendo la oración fundamental”.

 

 

1.  Corazón de las Sagradas Escrituras.

2. “La oración del Señor”.

3.  “Oración de la Iglesia”.

Corazón de las Sagradas Escrituras:

 

“Recorred todas las oraciones que hay en las Escrituras, y no creo que podáis encontrar algo que no esté incluido en la oración dominical” (San Agustín).

 

“Toda la Escritura (la ley, los Profetas y los Salmos) se cumple en Cristo”. El Evangelio encuentra su resumen en el Sermón de la Montaña (Mt 5-7) transmitido por San Mateo. En el centro de ese anuncio se encuentra la oración del Padre Nuestro.

 

“La oración dominical es la más perfecta de las oraciones (...). En ella, no sólo pedimos todo lo que podemos desear con rectitud, sino además según el orden en que conviene desearlo. De modo que esta oración no sólo nos enseña a pedir, sino que también llena toda nuestra afectividad” (Sto. Tomás de Aquino).

 

“El Sermón de la Montaña es doctrina de vida, la oración dominical es plegaria, pero en uno y otro el Espíritu del Señor da forma nueva a nuestros deseos, esos movimientos interiores que animan nuestra vida”.

 

De la rectitud de nuestra oración dependerá la rectitud de nuestra vida en Cristo.

 

 

“La oración del Señor”:

 

La oración dominical; es decir “del Señor”, se llama así porque nos la enseñó el Señor Jesús, es una oración única, ella es “del Señor”. Como Hijo único nos da las palabras que el Padre le ha dado. Como hombre conoce las necesidades de sus hermanos y hermanas los hombres.

 

“Pero Jesús no nos deja una fórmula para repetirla de modo mecánico. Como en toda oración vocal, el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre. Jesús no sólo nos enseña las palabras de la oración filial, sino que nos da también el Espíritu por el que éstas se hacen en nosotros <<espíritu y vida>> (Jn 6, 63)”.

Oración de la Iglesia:

 

Desde los orígenes la Iglesia recibió la oración dominical como un tesoro. “Las primeras comunidades recitan la oración del Señor tres veces al día, en lugar de las dieciocho bendiciones de la piedad judía”.

 

“Según la tradición apostólica, la oración del Señor está arraigada esencialmente en la oración litúrgica”. “Él no dice <<Padre mío>> que estás en el cielo, sino <<Padre nuestro>>, a fin de que nuestra oración sea de una sola alma para todo el Cuerpo de la Iglesia”. (San Juan Crisóstomo).

 

El Padre Nuestro es parte integrante del oficio divino.

a)      En el Bautismo y la Confirmación: La entrega (traditio) de la oración del Señor significa el nuevo nacimiento a la vida divina.

 

b)     En la Eucaristía: La oración del Señor aparece como la oración de toda la Iglesia, recapitula todas las peticiones hechas durante la liturgia eucarística y nos prepara para el banquete de la comunión.

 

-         “En la Eucaristía la oración del Señor manifiesta también el carácter escatológico de sus peticiones. Es la oración propia de los <<últimos tiempos>>, tiempos de salvación que han comenzado con la efusión del Espíritu Santo y que terminarán con la vuelta del Señor”.

 

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RESUMEN:

 

●  “En respuesta a la petición de sus discípulos (<<Señor, enséñanos a orar>>. Lc 11, 1), Jesús les entrega la oración cristiana fundamental, el <<Padre Nuestro>>”.

 

●  “La oración del Señor o dominical es, en verdad, el resumen de todo el Evangelio, la más perfecta de las oraciones. Es el corazón de las Sagradas Escrituras”.

 

●  “Se llama oración dominical porque nos viene del Señor Jesús, Maestro y modelo de nuestra oración”.

 

●  “La oración dominical es la oración por excelencia de la Iglesia. Forma parte integrante de las principales Horas del Oficio divino y de la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía. Inserta en la Eucaristía, manifiesta el carácter <<escatológico>> de sus peticiones, en la esperanza del Señor, <<hasta que venga>> (1 Co 11, 26)”.

 


 

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