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IGLESIA

 

1- "La Iglesia (...) quiere unir, (...) quiere servir a la fraternidad de los hombres y de los pueblos, pasando por encima de lo que los separa y, a veces, los opone" (J. Pablo II Al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede  14-I-1980  DP-14)

2- "La Iglesia, que por razón de su misión y de su competencia, no se confunde en modo alguno con la comunidad política ni está ligada a sistema político alguno, es a la vez signo y salvaguardia de carácter trascendente de la persona humana" (cvII  G.S. 76 par. 2)

3- "En cuanto a las tendencias que usted llama integristas y progresistas, me resulta difícil opinar sobre el papel que pueden desempeñar en este momento, porque desde siempre he rechazado la conveniencia e incluso la posibilidad de que puedan hacerse catalogaciones o simplificaciones de este tipo. Esa división -que a veces se lleva hasta extremos de verdadero paroxismo, o se intenta perpetuar como si los teólogos y los fieles estuvieran destinados a una continua orientación bipolar-  me parece que obedece en el fondo al convencimiento de que el progreso doctrinal y vital del Pueblo de Dios sea resultado de una perpetua tensión dialéctica. Yo, en cambio prefiero creer  -con toda mi alma-  en la acción del Espíritu Santo que sopla donde quiere, y a quien quiere". (Conversaciones n. 23)

4- "Jesús eligió a sus Apóstoles, no entre mendigos e indigentes, sino entre hombres que, dentro de aquel contexto histórico y geográfico, puede estimarse que pertenecían a la clase media trabajadora de la sociedad palestina: Pedro, hermano de otro apóstol, Andrés, tenía su casa y una barca propia con su aparejo de pesca; Zebedeo, padre de los apóstoles Santiago y Juan, tenía no sólo su barca, sino incluso obreros que trabajaban como asalariados a su servicio; y en cuanto a Mateo, publicano, sabemos que ejercía un oficio lucrativo y tenía una condición acomodada: para celebrar su vocación al apostolado, pudo organizar en su casa un gran banquete, al que asistió Jesús con sus discípulos y una multitud de amigos y compañeros de profesión del nuevo Apóstol (cf. Mt IX, 10 y Lc V, 29)" (José Orlandis ¿Qué es ser católico? ed. Eunsa RNT 1  Pamplona 1977 pág. 36-37)

5- "No es coherente con la fe cristiana, no cree verdaderamente en el Espíritu Santo quien no ama a la Iglesia, quien no tiene confianza en ella, quien se complace sólo en señalar las deficiencias y las limitaciones de los que la representan, quien la juzga desde fuera y es incapaz de sentirse hijo suyo" (Es Cristo que pasa n. 30)

6- "La Iglesia es eso: Cristo presente entre nosotros" (Es Cristo que pasa n. 131)

7- "Lo más importante en la Iglesia no es ver cómo respondemos los hombres, sino ver lo que hace Dios" (Es Cristo que pasa n. 131)

8- "La Iglesia sabe y proclama que la medida de todo desarrollo real es la integridad y el respeto de la persona humana, y por tanto presenta a los hombres el ideal del amor social, para oponerse al egoísmo, a la explotación, a la violencia" (Juan Pablo II   "en el Angelus" 10-II-1980  n. 40  n. 3)

9- "Llevar a los hombres vivos, a las almas humanas a la luz de la fe y a la fuente del amor; mostrarles el Reino de Dios presente en los corazones y en el designio de la historia de la humanidad; reunir a todos en esa unidad, cuyo centro es Cristo: he aquí la misión continua de la Iglesia". (Juan Pablo II "Homilía en la Parroquia de S. Timoteo"  10-II-1980  DP-1980 n. 41  n. 5)

10- "La Iglesia es testigo de las generaciones y de los siglos. No puede estar exenta de las pruebas y de los sufrimientos". (Juan Pablo II "En el Angelus" 24-II-1980  DP-1980  n. 61  n. 3)

11- "La Iglesia alienta todas aquellas iniciativas que, en consonancia con la vocación terrena y trascendente del hombre, promueven la dignidad de las personas y las capacitan para asumir cada vez más responsable y libremente su propio destino, individual, familiar, social". (Juan Pablo II "A la Junta de Gobierno de Nicaragua"  3-III-1980  DP-1980  n. 65)

12- "Jamás tuve problema con Dios-Padre. Para mí resultó evidente. Pero la divinidad del Hijo no se me manifestó de la misma manera. Ha sido la Iglesia quien me ha mostrado a Jesucristo. Necesité hacer un acto de fe" (André Frossard  rev. Palabra 177, V-1980 (218)).

13- "¿Qué entendía ella ((Sta. Catalina de Siena)) por renovación y reforma de la Iglesia? No ciertamente, la subversión de sus estructuras esenciales, la rebelión contra los pastores, el camino libre a los carismas personales, las arbitrarias innovaciones en el culto y en la disciplina, como algunos desearían en nuestro días". (Pablo VI "Discurso en la proclamación de Sta. Catalina de Siena doctora de la Iglesia" A A S  62 (1970)  p. 677. Citado por Jaime Fuentes. "Sta. Catalina de Siena y la Reforma de la Iglesia"  rev. Palabra 177, V-1980 (235)).

14- "Cristo es, al mismo tiempo, el Redentor y el Esposo de la Iglesia. Cristo, como Redentor y Esposo, la ha instituido entre hombres débiles, entre hombres pecadores y falibles, pero, simultáneamente, la ha instituido fuerte, Santa e infalible".  (Juan Pablo II "En el Angelus" 9-III-1980  DP-1980  n. 69)

15- "Creer en la infalibilidad de la Iglesia no quiere decir  -de ningún modo-  creer en la infalibilidad del hombre, sino creer en el don de Cristo: en ese don que permite a los hombres falibles proclamar infaliblemente la verdad revelada para nuestra salvación". (Juan Pablo II "En el Angelus"  9-III-1980  DP-1980  n. 69)

16- "La Iglesia es una institución espiritual, aunque su expresión sea también social; ella se sitúa más allá de las patrias temporales, como comunidad de creyentes". (Juan Pablo II "Saludo al presidente de la R.P. del Congo" 5-V-1980  DP-127)

17- "Algunos están demasiado acostumbrados a reducir la Iglesia únicamente a lo que es visible o también a sus responsables, a sus instituciones, a su organización. En realidad, como muy bien lo ha dicho el reciente Concilio, la Iglesia-Pueblo de Dios es un misterio". (Juan Pablo II "Homilía en Kisangani, Zaire"  5-V-1980   DP-129)

18- "Quienes se extrañan de que se construyan templos en lugar de consagrar todos los recursos a la mejora de la vida material, han perdido el sentido de las realidades espirituales; no comprenden el significado de la palabra del Señor: «No sólo de pan vive el hombre» (cfr. Mt IV, 4)". (Juan Pablo II "Bendición de la primera piedra de la Catedral de Abidján"  II-V-1980  DP-144)

19- "La Iglesia no busca privilegios, sino únicamente el suficiente espacio de libertad para desempeñar su misión en el campo religioso". (Juan Pablo II "Al presidente R. Eanes"  16-V-1980  DP-149)

20- "Sois también vosotros a manera de piedras vivas edificadas encima de Él (Jesús), siendo casa espiritual para un sacerdocio santo para ofrecer víctimas espirituales que sean agradables a Dios por Jesucristo" (1 Pe II, 5)

21- "Quien se toma en serio la Iglesia como realidad salvífica se da cuenta de que no es tal por virtud propia. Una Iglesia concebida exclusivamente como comunidad humana no sería capaz de encontrar respuestas adecuadas al anhelo humano de una comunión que pueda sostener y dar sentido a la vida. Sus palabras y acciones no podrían resistir frente a la gravedad de los problemas que gravan sobre los corazones humanos. En efecto, el ser humano anhela algo que lo trascienda, que supere todas las teorías humanas, desenmascarándolas en su insatisfactoria finitud. La Iglesia como misterio nos consuela y nos alienta al mismo tiempo. Nos trasciende y, como tal, puede convertirse en embajadora de Dios. En la Iglesia la autocomunicación de Dios se ofrece al deseo del hombre de encontrar su plena realización" (Juan Pablo II. Discurso a los obispos austriacos en visita ad Limina. 20-XI-1998  DP-249  n. 5)

22- "Desde hace dos mil años, la Iglesia es la cuna en la que María coloca a Jesús y lo entrega a la adoración y contemplación de todos los pueblos. Que por humildad de la Esposa brille todavía más la gloria y la fuerza de la Eucaristía, que ella celebra y conserva en su seno. En el signo del Pan y del Vino consagrados, Jesucristo resucitado y glorificado, luz de las gentes (cf. Lc 2, 32), manifiesta la continuidad de su Encarnación. Permanece vivo y verdadero en medio de nosotros para alimentar a los creyentes con su Cuerpo y con su Sangre". (Juan Pablo II. Incanationis mysterium. Bula de convocación del Gran Jubileo del año 2000. 29-XI-1998.  DP-154  n. 11).

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