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ORACIÓN

 

1- "Es en la oración donde aprendemos el misterio de Cristo y la sabiduría de la cruz. En la oración percibimos, en todas sus dimensiones, las necesidades reales de nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo; en la oración nos fortalecemos de cara a las posibilidades que tenemos delante; en la oración cogemos fuerza para la misión que Cristo comparte con nosotros". (Juan Pablo II  Homilía en el pontificio colegio irlandés  13-I-1980  DP- 13)

2- "Vivid (...) perseverantes en la oración" (Rom XII, 12)

3- "Y nos os embriaguéis de vino en el cual está la liviandad. LLenaos al contrario del Espíritu, siempre en salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando y salmodiando al Señor en vuestro corazones". (Ef V, 18-19)

4- "Aplicaos a la oración velad en ella con hacimiento de gracias" (Col IV, 2)

5- "Así, pues, quiero que los hombres oren en todo lugar, levantando las manos puras sin iras ni discursiones8. Asimismo que las mujeres, en hábito honesto, con recato y modestia" (I Tim II, 8-9)

6-  "Buscad en la oración la fuente de una caridad que(1 Cor XIII, 17)"  (Juan Pablo II "Visita al Cottolengo, Turín".  13-IV-1980  DP-96)

7- "Orantes, auntem, nolite multum loqui, sicut ethnici; putant enim quod in multiloquio suo exaudiantur" (Mt Vi, 7)

8- "En los ratos dedicados expresamente a este coloquio con el Señor, el corazón se explaya, la voluntad se fortalece, la inteligencia  -ayudada por la gracia-  penetra, de realidades sobrenaturales, las realidades humanas. Como fruto, saldrán siempre propósitos claros, prácticos, de mejorar tu conducta, de tratar finamente con caridad a todos los hombres, de emplearte a fondo  -con el afán de los buenos deportistas-  en esa lucha cristiana de amor y paz". (Es Cristo que pasa n. 8)

9- "Para el que ama a Jesús, la oración, aun la oración con sequedad, es la dulzura que pone fin a las penas: se va a la oración con el ansia con que el niño va al azúcar, después de tomar la pócima amarga". (Camino 889)

10- "El trabajo rinde tu cuerpo, y no puedes hacer oración. Estás siempre en la presencia de tu Padre.-Si no le hablas, mírale de cuando en cuando como un niño chiquitín... y El te sonreirá". (895)

11- Por males que haga quien la ha comenzado (la oración mental) no la deje; pues es el medio por donde puede tornarse a remediar" (Santa Teresa de Jesús  Libro de la Vida   cap. VIII)

12- En la oración aparecen unos sentimientos: "Que recojan este amor dentro, y no como olla que cuece demasiado, porque se pone la leña sin discreción, y se vierte toda; sino que moderen la causa que tomaron para este fuego, y procuren matar la llama con lágrimas suaves y no penosas, que son las de estos sentimientos, y hacen mucho daño. Yo las tuve algunas veces a los principios y dejábame perdida la cabeza y cansado el espíritu de suerte que otro día y más no estaba para tornar a la oración. Así que es menester gran discreción a los principios, ,para que vaya todo con suavidad y se muestre el espíritu a obrar interiormente; lo exterior se procure mucho evitar.

Estotros ímpetus son diferentísimos (los de la Santa). No ponemos nosotros la leña, sino que parece que hecho ya el fuego, de presto nos echan dentro para que nos quememos. No procura el alma que duela esa llama de la ausencia del Señor, sino hincan una saeta en lo más vivo del corazón y de las entrañas a las veces, que no sabe el alma qué ha ni qué quiere" (Santa Teresa de Jesús "Libro de la Vida" cap. XXIX  medio-final)

13- "Cada uno de vosotros, si quiere, puede encontrar el propio cauce, para este coloquio con Dios. No me gusta hablar de métodos ni de fórmulas, porque nunca he sido amigo de encorsetar a nadie: he procurado animar a todos a acercarse al Señor, respetando a cada alma tal como es, con sus propias características". (Amigos de Dios n. 249)

14- "Mucho puede la oración fervorosa del justo. Elías hombre era, semejante a nosotros, y oró para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses; y de nuevo oró, y envió el cielo, la lluvia, y produjo la tierra sus frutos" (Sant V, 16-18)

15- "Sí, el beato Enrique de Ossó nos ofrece una imagen viva del sacerdote fiel, perseverante, humilde y animoso ante las contradicciones, desprendido de todo interés humano, lleno de celo apostólico por la gloria de Dios y la salvación de las almas, activo en el apostolado y contemplativo en su extraordinaria vida de oración (...) Sin buscar nunca protagonismos humanos en campos que eran ajenos a su condición (...) En la escuela de la Santa abulense aprende que la oración, ese trato de amistad con Dios, es medio necesario para conocerse y vivir en verdad, para crecer en el amor. Es, además, un medio eficaz de transformar el mundo". (Juan Pablo II "Homilía en la beatificación de Enrique Ossó" 14-X-1979   DP-346)

16- "Oración, que se expresa frecuentemente en una mirada: mirarle y sentirse mirado; otras veces en considerar la grandeza de Dios y nuestra pequeñez; otras, en contarle minuciosamente lo que El sabe muy bien, aquello que nos puede y nos debe agobiar, que es gloria suya, que no es interés nuestro, porque El tiene más empeño que nosotros" (Josemaría Escrivá.  Cartas, Roma  29-IX-1957.  Citado por S. Canals en Ascética meditada  p. 152)

 

 

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