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12º DISCURSO
DEL PAPA JUAN PABLO II A LOS OBISPOS DE EEUU EN VISITA AD LIMINA

17-X-1998

Documentos Palabra n. 133

 

EL DERECHO CANÓNICO EN LA IGLESIA

 

 

Derecho y evangelización:

 

“El Antiguo Testamento insiste en que la Torah es el mayor don de Dios a Israel” (n. 2)

 

En la obediencia a la ley divina se alcanza la auténtica libertad. La obediencia de Cristo al Padre hasta la muerte y muerte de Cruz “hizo posible la liberación definitiva de la Pascua”.

 

“En la Iglesia el derecho tiene como fin defender y promover <<la gloriosa libertad de los hijos de Dios>> (Rm 8, 21); ésta es la buena nueva que Cristo nos envía a transmitir al mundo” (n. 2)

 

En la Iglesia el derecho no es un mal necesario a causa de la rebeldía humana o para ejercer un control sobre sus miembros. “El derecho eclesiástico configura la comunidad o el cuerpo social de la Iglesia, siempre con vistas al objetivo supremo que es la salvación de las almas (cf. CIC 747, 978 y 1752). Dado que este fin último se alcanza sobre todo mediante la novedad de la vida en el Espíritu, las disposiciones del derecho buscan salvaguardar y fomentar la vida cristiana regulando el ejercicio de la fe, los sacramentos, la caridad y el gobierno eclesiástico” (n. 2)

 

Las leyes eclesiásticas obligan en conciencia porque ponen las condiciones que hacen posible la comunión con Dios y la comunión entre los miembros de la Iglesia.

 

“La índole pastoral del derecho canónico es la clave para una correcta interpretación de la equidad canónica, la actitud de la mente y del espíritu que mitiga el rigor de la ley, para favorecer un bien mayor. En la Iglesia, la equidad es una expresión de la caridad en la verdad, orientada a una justicia más elevada que coincide con el bien sobrenatural de la persona y de la comunidad” (n. 3)

 

“Elementos como la dispensa, la tolerancia, las causas eximentes o atenuantes, y la epiqueya, no han de entenderse como una disminución de la fuerza de la ley, sino como complemento, ya que garantizan realmente que se respete la finalidad fundamental del derecho. De igual modo, las censuras eclesiásticas no son punitivas sino medicinales, dado que aspiran a suscitar la conversión del pecador. Toda ley en la Iglesia tiene la verdad y la caridad como sus elementos constitutivos y sus principios inspiradores fundamentales” (n. 3)

 

 

Los tribunales eclesiásticos:

 

“Vuestra responsabilidad como obispos, por la cual os animo a velar de forma especial, consiste en asegurar que los tribunales diocesanos desempeñen fielmente el ministerio de la verdad y la justicia” (n. 4)

 

 

Matrimonio y nulidad:

 

“La indisolubilidad del matrimonio es una enseñanza que proviene de Cristo mismo, y los pastores y los agentes pastorales tienen como primer deber ayudar a las parejas a superar cualquier dificultad que pueda surgir. Remitir las causas matrimoniales al tribunal debería ser el último recurso” (n. 4)

 

“Hay que ser muy prudentes al explicar a los fieles lo que significa una declaración de nulidad, para evitar el peligro de que la consideren como un divorcio con nombre diferente” (n. 4)

 

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